sábado, 19 de marzo de 2011

Del helicóptero al chicote

Ya en las elecciones ediles del año pasado creía que se había llegado a un nivel extremo de lo risible con el candidato del helicóptero (tan triste fue su participación política que ni recuerdo su nombre), pero siempre los políticos se esmeran por caer más bajo.
Ahora le tocó el turno al candidato del chicote, un personaje que podría resultar gracioso si es que no estuviera en sus intenciones ser presidente. A este candidato no se le ocurrió mejor idea que amenazar con agarrar a chicotazos a todos los candidatos con mayores intenciones de voto, y refiriéndose a ellos con un humor particular que hizo desatar las risas de los espectadores del pseudodebate presidencial, llegando al extremo al momento de terminar su alocución, cuando Federico Salazar tuvo que cortarlo diciéndole que si seguía pasándose del tiempo permitido le iba a dar chicotazos.
Realmente es increíble que personajes así se crean capaces de dirigir los destinos de una nación. Su participación fue divertida, y hubiera sido genial si es que era en un café teatro o si estaba haciendo un show a lo Cachín, pero esto era un debate presidencial, una cuestión seria que debe tomarse con todo respeto. Pero lamentablemente no fue el único que no estuvo a la altura de las circunstancias (en verdad, ¿alguno lo estuvo?).

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